Una ruta GT por Cameros y la Sierra de la Demanda reúne tres cualidades difíciles de encontrar en un mismo fin de semana: carreteras de montaña con buen ritmo, paisajes que cambian de valle en valle y localidades pequeñas donde una parada todavía conserva sentido. La propuesta enlaza Logroño, el Camero Nuevo, las Viniegras y el entorno de Ezcaray en dos jornadas sin convertir el viaje en una carrera de kilómetros.
El itinerario es orientativo. El estado de los puertos, las obras, la meteorología y los accesos pueden variar, por lo que conviene verificar cada tramo antes de salir. En un automóvil clásico o GT, la mejor experiencia nace de un horario con margen y un ritmo compatible con todo el grupo.
La ruta, de un vistazo
- Punto de encuentro: Logroño, con combustible y servicios disponibles.
- Final: Ezcaray, con regreso flexible hacia La Rioja o Burgos.
- Duración: dos días y una noche.
- Carácter: curvas enlazadas, valles estrechos y algunos tramos de puerto.
- Época recomendada: final de primavera y comienzo de otoño, evitando hielo, nieve y jornadas de máxima afluencia.
- Coche adecuado: un GT moderno o un clásico revisado, con frenos y refrigeración en buen estado.
Día 1: de Logroño al corazón de Cameros
Logroño, Torrecilla en Cameros y el valle del Iregua
La salida desde Logroño permite reunir los coches temprano, llenar depósitos y dedicar unos minutos al briefing. La N-111 conduce hacia Torrecilla en Cameros siguiendo el Iregua. Es un primer tramo apropiado para estabilizar el grupo: la carretera invita a fluir, pero también soporta tráfico habitual y requiere respetar travesías, ciclistas y límites.
Torrecilla funciona bien como primera pausa. En lugar de ocupar la plaza principal con varios vehículos, conviene acordar previamente una zona de estacionamiento y entrar caminando. La cortesía con el entorno forma parte de cualquier protocolo de conducción en grupo.
Ortigosa, Villoslada y Puerto de Piqueras
Desde Torrecilla, la jornada puede incorporar Ortigosa y Villoslada de Cameros antes de acercarse al Puerto de Piqueras. No es necesario coronar si la niebla, el viento o la temperatura aconsejan recortar. El atractivo está en la sucesión de perspectivas y en la transición hacia un paisaje más alto, no en completar una lista cerrada de puntos.
Para el almuerzo, reserva una mesa con horario amplio y confirma el acceso del aparcamiento. Los bajos pronunciados, las rampas y los giros estrechos importan tanto como la carta cuando viajan coches de poca altura o dirección pesada.
El enlace hacia las Viniegras
El paso del valle del Iregua al del Najerilla debe planificarse según carreteras abiertas y tiempo disponible. Las vías secundarias de Cameros pueden ser estrechas, tener ganado, gravilla o zonas sin cobertura. El roadbook debe incluir una alternativa sencilla, preferentemente por carreteras de mayor capacidad, y un punto donde reagruparse sin detenerse en el arcén.
Si el horario lo permite, Viniegra de Abajo ofrece una llegada pausada entre arquitectura de piedra y montaña. Es mejor caminar por el pueblo que intentar acercar cada coche al centro. Al final de la tarde, el grupo puede dirigirse a un alojamiento reservado en el entorno del Najerilla o continuar hacia Ezcaray si la luz y el cansancio lo permiten.
Día 2: Sierra de la Demanda y Ezcaray
Salida serena y temperatura mecánica
La segunda jornada debe comenzar sin prisas. Comprueba niveles visibles, neumáticos y posibles manchas bajo el coche, y espera a que la mecánica alcance temperatura antes de pedir carga. En septiembre, la diferencia térmica entre el fondo del valle y las zonas altas puede ser notable incluso en un día despejado.
Anguiano, San Millán y Ezcaray
Según el alojamiento elegido, la ruta puede enlazar Anguiano con el entorno de San Millán de la Cogolla antes de terminar en Ezcaray. Es un día deliberadamente flexible: una visita cultural, un almuerzo bien reservado y un último tramo corto suelen dejar mejor recuerdo que encadenar desvíos.
Ezcaray es un final natural por su oferta de restauración y alojamiento. Para un grupo, conviene coordinar la llegada con el hotel y aplicar un protocolo de acceso, equipaje y aparcamiento que evite bloquear la entrada.
Cómo conducir estas carreteras con criterio GT
La visibilidad cambia con rapidez en curvas excavadas junto al valle. Mantén una distancia que permita frenar dentro del espacio visible y evita cortar curvas, incluso cuando la calzada parezca vacía. Un vehículo agrícola, una bicicleta o piedras arrastradas por la lluvia pueden aparecer tras el siguiente apoyo.
- Usa una marcha que permita salir con suavidad sin forzar el motor.
- Anticipa la frenada y evita sostener el pedal en descensos largos.
- Deja pasar al tráfico local cuando exista un lugar seguro.
- No intentes recuperar al grupo aumentando el ritmo; sigue el itinerario hasta el siguiente control.
- Reduce antes de núcleos urbanos y protege el descanso de los vecinos.
En un clásico, revisa la guía para cuidar los frenos en una ruta de montaña. Si el pedal cambia de tacto, aparece olor intenso o el coche pierde capacidad de retención, detente en un lugar seguro y deja enfriar el conjunto sin improvisar reparaciones.
Organización de una salida de club
Un grupo pequeño resulta más fácil de integrar en carreteras y pueblos. Designa un coche de apertura y otro de cierre, comparte el itinerario antes de salir y fija puntos de reencuentro fuera de la calzada. La mensajería solo debe utilizarse con el coche estacionado o por parte del acompañante.
El briefing previo de una ruta GT debe aclarar combustible, almuerzo, teléfonos, protocolo ante averías y alternativas. También es útil comunicar al hotel las dimensiones aproximadas de los vehículos y preguntar por vigilancia, anchura de acceso y disponibilidad de carga para mantenedores de batería si fuera necesaria.
Preparación del coche y del equipaje
Antes del viaje, confirma presiones en frío, fecha y estado de neumáticos, niveles, luces, limpiaparabrisas y rueda de repuesto o solución prevista por el fabricante. Una prueba corta unos días antes deja tiempo para resolver vibraciones, fugas o ruidos sin convertir la ruta en banco de pruebas.
Distribuye el equipaje bajo y sujeto. Lleva agua, una prenda de abrigo, guantes, linterna, cargador, documentación y los teléfonos de asistencia. La lista de preparación para un coche clásico ayuda a ordenar la revisión con antelación.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos kilómetros conviene hacer cada día?
Depende de las paradas y del grupo. En estas carreteras, una jornada moderada con tiempo para almorzar, visitar y reagruparse suele ser más satisfactoria que perseguir una cifra elevada.
¿Es una ruta adecuada en invierno?
No debe darse por hecho. Puede haber nieve, hielo, niebla y restricciones en los puertos. Consulta previsiones y estado de carreteras, y cambia el recorrido si las condiciones no son plenamente compatibles con los coches.
¿Puede hacerse con un coche clásico?
Sí, si está mantenido y probado, pero hay que adaptar distancia y desnivel a su refrigeración, frenos, neumáticos y autonomía. Un vehículo recién reparado necesita recorridos previos progresivos.
¿Dónde conviene dormir?
El valle del Najerilla y Ezcaray ofrecen opciones útiles. Prioriza un aparcamiento adecuado, acceso sin rampas agresivas, recepción coordinada y una política clara de llaves.
Una ruta para disfrutar del intervalo
La ruta por Cameros y la Sierra de la Demanda funciona cuando el trayecto y las pausas tienen el mismo peso. Un café en Torrecilla, la piedra de las Viniegras y una llegada tranquila a Ezcaray crean una experiencia coherente sin necesidad de forzar horarios.
Con planificación, respeto por el territorio y margen mecánico, estos valles ofrecen un fin de semana genuinamente GT. Descubre las experiencias privadas de The Vintage Grand Club y comparte la carretera con quienes entienden el viaje del mismo modo.